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Para médicos especialistas

¿Cuánto cuesta una página web para un médico en Colombia?

Qué rangos hay en el mercado colombiano, qué determina de verdad el precio de un sitio para un consultorio y las señales de alarma antes de dar un anticipo.

Camilo Salazar Ocampo ·

Es la primera pregunta que hace todo médico y casi nunca recibe una respuesta directa. Voy a darla, con la salvedad honesta de que el precio depende de qué estás comprando exactamente.

El rango real en Colombia

Para un consultorio, hoy te vas a encontrar con tres niveles:

A eso hay que sumarle lo que casi nunca aparece en la cotización inicial: dominio, hosting, certificado SSL y mantenimiento. Preguntá siempre si están incluidos y por cuánto tiempo.

Lo que de verdad mueve el precio

No es el número de páginas. Es esto:

Si es a la medida o una plantilla. No hay nada malo con una plantilla bien hecha, pero pagar precio de diseño a la medida por una plantilla sí es un problema. Preguntá directamente cuál de las dos es.

Si alguien lo va a mantener. Un sitio médico se desactualiza: cambian horarios, teléfonos, servicios, la dirección del consultorio. Si actualizar un teléfono cuesta una hora facturada, en dos años pagaste el sitio otra vez.

Si está pensado para que te encuentren. Un sitio bonito que no aparece cuando alguien busca “reumatólogo en Medellín” es un folleto caro. Esto es trabajo real y es lo primero que se recorta cuando la cotización aprieta.

Si el contenido lo escribís vos. Muchas cotizaciones bajas asumen que vos entregás todos los textos. Si nunca lo hacés —y casi nunca pasa—, el proyecto se queda a medias meses.

Las señales de alarma

Después de años en esto, estas son las que más caro salen:

Otra forma de comprarlo

Hay una alternativa al modelo del anticipo, y es la que uso: construir el sitio primero y mostrarlo terminado. El médico recibe un enlace con su página real —su nombre, su especialidad, su foto— y decide sobre algo que puede tocar, no sobre una promesa.

Es posible porque la construcción está automatizada: sin diseñador ni desarrollador en el ciclo por cada sitio, el costo de mostrarte una versión terminada es lo bastante bajo como para asumir ese riesgo. Por eso la entrega va en 24 a 48 horas y no en meses.

No lo cuento como argumento de venta sino como referencia para comparar: si otro proveedor te cobra un anticipo alto y meses de espera, ahora sabés que existe otra manera de hacerlo.

La pregunta que importa más que el precio

Antes de decidir cuánto pagar, preguntate qué querés que pase cuando alguien encuentre tu sitio. ¿Que te escriba por WhatsApp? ¿Que agende? ¿Que entienda por qué vos y no el otro?

Un sitio de un millón que logra eso vale más que uno de seis que solo se ve bien. Y esa diferencia casi nunca está en la cotización.

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Contámelo en un mensaje. Si se puede automatizar, te lo muestro funcionando con tu propio caso antes de que decidas nada.

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